No somos meras espectadoras

Los progresos de la ciencia y la técnica han transformado al hombre en un simple engranaje de una máquina de producir y consumir. Esta dramática preocupación por lo económico, la idolatría por la técnica y la explotación del hombre nos han llevado a la masificación, a la globalización, a la clonación —al miedo. Sabato Ferrari, Ernesto.

Estado Social, Democrático y de Derecho

La legalidad en nuestro Estado Social, Democrático y de Derecho – en general – a nivel nacional y regional pende de indescriptibles, peligrosos hilos y aunque no lo parezca, dadas las tremendas circunstancias en las que sobrevivimos, puede ser mucho peor si la comunidad sigue actuando como mera espectadora. Siguen creando, pactan acuerdos y leyes descaradamente (ya ni a nuestras espaldas) para obtener resultados a su antojo y beneficio de la/s élite/s […] manipulando por doquier de manera compulsiva y repetitiva. Leía:

El artículo 10 de la Constitución española establece que las normas relativas a los derechos fundamentales como por ejemplo —la vivienda, la salud, el trabajo, la protección social, etcétera, deben ser interpretados de conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos y demás tratados internacionales ratificados por España […] 

En el análisis del apartado primero del artículo 10, se observa en primer término la referencia a la dignidad de la persona, como valor inherente a la misma, que consiste en el derecho de cada cual a determinar libremente su vida de forma consciente y responsable y a obtener el correspondiente  respeto de los demás como se estableció en la citada STC 53/1985, de 11 de abril (fundamento jurídico 3). Además la dignidad de la persona debe permanecer inalterada cualquiera que sea la situación en que la persona se encuentre, constituyendo en  consecuencia un “minimum” invulnerable que todo estatuto jurídico debe asegurar (SSTC 120/1990, de 27 de junio, (fundamento jurídico 4)  57/1994, de 28 de febrero (fundamento jurídico 3 A). De modo que la Constitución Española salvaguarda absolutamente aquellos derechos y aquellos contenidos de los derechos “que pertenecen a la persona en cuanto tal y no como ciudadano o, dicho de otro modo…aquellos que son imprescindibles para la garantía de la dignidad humana” (STC 242/ 1994, de 20 de junio (fundamento jurídico 4), en el mismo sentido, SSTC 107/1984, de 23 de noviembre (fundamento jurídico 2) y 99/1985, de 30 de septiembre, (fundamento jurídico 2).

Y, pensaba a lo notoriamente silenciado, olvidado y desterrado se encuentra todo lo anterior expuesto, en referencias oficiales y lo que es peor, en su aplicación  (!) No estaría de más, de una vez por todas, que el Des/Gobierno y los poderes económicos-fácticos tengan presente el tercer considerando del Preámbulo de la Declaración de Derechos Humanos, cuando exige que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho:

Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión;

Sin embargo, nosotra/os –ya no ella/os– continuamos inmersas en esa especie de mantra que reza: la política nada – o poco – tiene que ver con nosotros/as; no tenemos ningún tipo de responsabilidad en eso; yo no entiendo de política. —Y, qué es la política, querida comunidad (!?)

La mano que mece la cuna, duerme al rebaño.

Necesito pensar, que la huella del alienamiento/innato inducido a través de los años y años sea demasiado profunda e hiriente en cada ser humano; en la incapacidad de distinguir entre dignidad y buenas maneras, entre gobernabilidad y voluntarismo, entre arbitrariedades y leyes, etcétera. En que el acatamiento irreflexivo de las leyes incluso no habiendo participado, — no avala moralmente.

Se que me repito más qué… casi diría de manera compulsiva, soy consciente. Pido disculpas, queridas compañeras, bloggers, lectores y lectoras en general. Intentaré remediar -en la medida de mis escasas posibilidades- e infinita ignorancia. Intentaré dirigir mis pasos en buscar como devolver su origen al pensamiento, a la palabra, respetándola, despertarla de ese adormecer debido a su constante -mal- uso. Intentaré recordar a la conciencia que recibió un don y que no ha de ser olvidado, mediante la tonalidad de cada cuerda asonada

Decía Aristóteles, refiriéndose a las manos, para él como alma: “Pensamos y amamos porque tenemos manos”.

Gracias…

—Loli Lopesino

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Sobre el autor, Ernesto Sabato

Nació en Rojas, provincia de Buenos Aires, en 1911, hizo su doctorado en física y cursos de filosofía en la Universidad de La Plata, trabajó en radiaciones atómicas en el Laboratorio Curie, en Francia, y abandonó definitivamente la ciencia en 1945 para dedicarse exclusivamente a la literatura. Ha escrito varios libros de ensayo sobre el hombre en la crisis de nuestro tiempo y sobre el sentido de la actividad literaria —así, El escritor y sus fantasmas (1963; Seix Barral, 1979 y 2002), Apologías y rechazos (Seix Barral, 1979), Uno y el Universo (Seix Barral, 1981) y La resistencia (Seix Barral, 2000)—, su autobiografía, Antes del fin (Seix Barral, 1999), y tres novelas cuyas versiones definitivas presentó Seix Barral al público de habla hispana en 1978: El túnel en 1948, Sobre héroes y tumbas en 1961 y Abaddón el exterminador en 1974 (premiada en París como la mejor novela extranjera publicada en Francia en 1976). 

Sinopsis artículo 10

Imagen: Web

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5 Respuestas a “No somos meras espectadoras

  1. Conocí al maestro Sábato en la sala del Teatro Gran Rex de Buenos Aires. Había un concierto de Luis Aute. El público lo ovacionó porque recordamos no solo su obra literaria (de las mejores del país, y que tuve el placer de leer y disfrutar pese a su oscuridad y sus deducciones -que por otra parte me enseñaron a pensar la complejidad de las relaciones del mundo actual- sino también por su paso como presidente de la Comisión que investigó a los militares del proceso argentino, que se definió por su terrorismo de Estado y por una guerra inservible en las Islas Malvinas.
    Gracias a personas el Pte Alfonsín y el trabajo de intelectuales de la talla de don Ernesto se pudo condenar a la cúpula genocida.
    Hoy fue un día histórico en Argentina porque se sancionó una ley con consenso unánime de funcionarios y dirigentes para evitar la salida anticipada de los criminales por medio de un artilugio legal que se conoce como 2 por 1 -un año detenido sin condena equivale a dos de condena cuando llegue la oportunidad de la sentencia-.
    Qué grato que lo traigas a colación.
    Me encantó tu entrada. No entendí bien lo de Aristóteles. No recuerdo haberlo leído pero si tú lo dices, te creo.

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    • Cuanto aprendo contigo, Lu. Es siempre un placer inmenso leerte, recibirte desde el corazón, porque así te siento, querida amiga.

      Leí sobre la ley, sobre la lucha que lleváis tan intensa… ¡Felicidades, cariño! Alè…

      Sobre la parte donde menciono a Aristóteles, lo que en realidad pretendí escribir/expresar (lo hice fatal, francamente), es como nos enseñó a descubrir el corazón… a posponer el cerebro, rebatiendo las opiniones de otros grandes filosófos, maestros; cuando decimos: “con el corazón en la mano”…

      Las manos para él, representan el alma […] Libertad.

      Besos, mil. Gracias, gracias, gracias con/desde el corazón.

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