El suicidio de Lucrecia

Es curioso como en ocasiones una entrada puede variar llegando por completo a transformarse. Esta es un claro ejemplo, donde además queda de manifiesto -lo fácil e igualmente contradictorio, equivocado- que para mí es dejarme llevar, aceptar las cosas tal cual me son dadas, sin cuestionar (…) Veréis como soy.

LoliLopesinoSiempre me gustó la pintura; hasta el cuadro que mis padres tenían colgado encima de su cama me atraía (he,he) –a mi padre no le gustaban demasiado las cruces ni estampitas. Quizás, dicha atracción la lleve incorporada de serie mediante genética siendo ella herencia de mi papi ¡si es que se hereda! lo que si me consta, es que mi padre pintaba muy bien. Así, un día fui consciente y descubrí una de mis pasiones: crear garabatos con un papel cualquiera, lápiz y borra. Aunque esa pasión no viera la luz – puesta a prueba de alguna manera – hasta 6º de EGB, cuando mi profesor de casi todo D. Rafael, tuvo la ocurrencia de empapelar en exceso con aquellos papeles las paredes de medio aula –ya entonces folios, la verdad (…) Algo que por otro lado aún hoy me apena en demasía pensar; imaginar su final demolidos junto a mi preciada escuela sin aviso y gracias a maquinaría pesada. De esa fase escolástica, recuerdo de manera afectuosa mi entusiasmo por la técnica de la tinta china en el diseño de retratos –preferencia en aquella época y en la actualidad vigente. –A lo de arriba, incluso siendo un boceto, no se le puede clasificar de pintura ni nada que se le asemeje por cierto. 

Más tarde y durante mi prolongada estancia en Italia – Milano -, aprendí algo de manera autodidacta sobre la técnica para pintar sobre vidrio/cristal, a trabajar con el plomo líquido/adhesivo y su aplicación en la creación de cuadros, vidrieras, espejos, etcétera. Me encantaban los efectos craquelados o de escarcha de algunas de las pinturas que usaba, de las que proporcionaban volumen y efectos de resaltado al vidrio (…) en definitiva, todo. LoliLopesinoTambién la técnica del pastel, una de mis preferidas – practica que exploté en ocasiones como los cumpleaños de amistades/familiares al regalarles siempre un/el cuadro – pobres, jejeje; a mi ex marido como conejillo de indias (¡!) Los resultados de los colores de sus pigmentos en polvo, mezclados y sabiéndolos usar correctamente -no como yo- son de enorme intensidad, saturados y muy luminosos.

Aunque el carboncillo fue – después del lápiz – es y creo seguirá siendo mi más íntimo y fiel compañero. Adoro soplar el exceso de carbón o retirarlo con uno de mis pinceles, pasar la yema del dedo corazón sobre el papel de estraza y difuminar ese ínfimo trazo particularmente delicado del claroscuro – por cierto desaconsejado – previamente al algodón, trapo, esponja, etcétera. Poner especial atención en no marcar fuerte los trazos hasta considerar el dibujo correcto (…)


PinturaCuriosamente uno de los regalos más maravillosos en mi infancia recibidos y que aún conservo – no por mérito propio, soy un desastre – es una pintura realizada por el primo hermano de mi padre. Rafa, y muy a pesar nuestro ya que se marchó demasiado pronto, nos dejó –más allá de las pinturas su inenarrable legado. Para mí, el verdadero arte innato de mi primo era su preocupación por el prójimo, salvaguardar, amar –siendo yo misma prueba fehaciente de todo ello; algo que recuerdo vivamente incluso debido a mi corta edad por aquel entonces. –Sí, es el autor del espléndido payaso que puede contemplarse a la izquierda y del cual no podría sentirme más orgullosa.

Hace poco más de un año comencé un curso de pintura que tuve que abandonar. Una especie de alergia en los ojos me impidió seguir adelante con el estudio, la práctica y la teoría que un estupendo profesor impartía de manera excepcional, con admirable devoción (…) mi pasión. No obstante, la pintura nunca me abandona o viceversa. Como decía Picasso: «pintar es solo otra forma de escribir un diario».

Bien, tras la charla expongo por fin la razón y origen que da ser a esta entrada: Una frase que me llega muy dentro, un ligero estudio y repaso a la historia, acontecimientos, etcétera y el pintor – Guido Cagnacci -; autor del maravilloso cuadro referido a ella – Lucrecia -. Un poco de mí y mis líos –como dice un excepcional amigo mío. 

Así fue como – según lo narrado por Tito Livio – Lucrecia pronuncia su última frase antes de hundirse un puñal en el pecho: «¡Ninguna mujer quedará autorizada con el ejemplo de Lucrecia para sobrevivir a su deshonor!».

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El Artista

«Guido Cagnacci, Pintor (Santarcangelo di Romagna 1601 – Viena 1663). Así escribe Andreina Griseri, Historiadora del Arte, en la enciclopedia Utet 1967 -: “En la primera fase de su actividad se nota, con evidencia, una ecléctica de Caravaggio que le permitió estudiar igualmente las obras de Sarracenos, Turcos, el Spadarino, pudiéndose comparar en la Vocación de la Pinacoteca di Rimini, o la Virgen en la gloria con los Santos de Rimini en San Juan Bautista, mientras que acentos de Manfredi están en S. Juan Evangelista de la misma galería de arte; y motivos de Guercino, Lanfranco y Borgianni están bajo S. Giovanni Battista. Junto a estos elementos sacados de una cultura caravaggesca Cagnacci era sensible, traduciendo estos con fantasía personal, a la nueva corriente que se mueve por Lanfranco y Vouet, y con él parte del barroco romano; esta órbita aparece en las pinturas muy significativas con Gloria S. Mercurial y S. Valeriana (1643-1644) para la cúpula de Forlì. Prosiguieron obras de la iglesia de Sufragio en Rimini y otras más oscuras y sensuales, como San Ignacio de la Colegiata de San Arcángel. Al último periodo, Viena, 1657-1681, pertenecen la Lucrecia de Lyon y la de Viena, pinturas de sutileza real, y novedad. Obras de Cagnacci se encuentran en Rimini, Forlì, en galerías extranjeras y colecciones privadas.»

Sobre historia: la violación y suicidio de Lucrecia han sido objeto de numerosas representaciones en las artes plásticas y no solo, entre ellas se pueden incluir obras de Rafael, Durero, Botticelli, Tiziano, Rembrandt. La mentalidad de la época, encontró salida en que el propósito y realización de dichas obras no fuera denunciar el propio delito, violación, sino satisfacer la demanda de desnudos e imágenes eróticas bajo argumento histórico (…) pero mejor, otro día quizás, efectivamente también soy un desastre. Prefiero acabar con un ínfimo tributo al genio Caravaggio, capaz di reinventar la luz sobre la tela, y una cita en El arte de ver de Aldous Huxley: «Los ojos nos proporcionan las impresiones del sentido visual, que son la materia prima de la vista. La mente toma esa materia y la convierte en el producto acabado: la visión normal de los objetos exteriores.»

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–Loli Lopesino
Referencias: Web y links de la entrada
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5 Respuestas a “El suicidio de Lucrecia

  1. Pingback: Bitacoras.com·

  2. Estoy seguro es que eres toda una artista, y además sencilla y humilde. Una gran mujer polifacética. Y digas lo que digas pintas bien. Un desastre son las rayas que hago yo y a las que llamo dibujos con toda mi jeta. 🙂

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