La Savia perdida.

Siento miedo al discurrir. Pavor que abrasa mi cuerpo al despedazar este cordón que a tu exhalación me ata.
Lejano. Evanescente. Indefectible para mi boca.
Vuelas tan cerca de mí, en cada inverosímil sueño que acuna mi almohada. De ti, baño e impregno mis sábanas, con la promesa y aroma a bosque que me donaste… y aún así, es el miedo quien aquí permanece.
 
Miedo de seguir regalándote mi sonrisa y que acaso, haría de mi esperanza un mísero prado noctívago, asperjado por el siempre solitario y exiguo rocío.
 
Jamás imaginé, el ansío por conservar entre mis manos este instinto audaz que me conduce a tu mirada… por llevarlo conmigo hasta el abismo del crepúsculo. Guiar y con un mimo especial, depositar sobre la tiara de la ‘Savia Perdida’ para después, renacer nuevamente; así como, el tormento, dolor y desgarro que causa en mí el haberte dejado ir.
.
 
A pesar de saber, que el mísero miedo haría que me paralizase, incluso antes. Sentiría pánico, porque conozco mis desgranados ojos al contemplar la quietud de Gaia, la vicisitud de su núcleo, su juicio aseverativo (…)
.
 
Sin abrir las manos, tendida y sola sobre el manto de los sueños, atrapada entre el reflejo y el silencio.
.
— Loli Lopesino.
.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s